domingo, 29 de abril de 2012

Increibles Biografia de Jesse Owens

Increibles Para darle la justa dimensión a la grandeza de este atleta es necesario remitirse a la historia de la humanidad. En 1936 Adolfo Hitler utilizó los Juegos Olímpicos para mostrarle al mundo la Alemania nazi y la supuesta superioridad de la raza aria, pero este atleta de color impuso su calidad al conseguir cuatro medallas de oro.

Era de orígenes humildes, su abuelo era esclavo, su padre granjero. Fue el séptimo de once hermanos, sus inicios en el atletismo fueron cuando estudiaba en el Fairview Junior High, comenzó a destacar internacionalmente en 1933 al romper el record mundial de salto de longitud siendo estudiante del East Technical High School.

La fama internacional fue en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, contra todo y contra todos ganó cuatro medallas de oro:

El 3 de agosto conquistó los 100 metros libres derrotando a Ralph Metcalfe, causando la conmoción en Adolfo Hitler, quien sólo aplaudió las victorias de Alemania y se mantuvo indiferente.

El 4 de agosto se impuso en salto de longitud, curiosamente recibió consejos del alemán Luz Long; el 5 de agosto conquistó los 200 metros planos y el 9 de agosto, junto con el equipo de Estados Unidos, el relevo 4 x 100 dejando una marca de cuatro preseas que fue igualada hasta 1984 por Carl Lewis.

Su mayor logro es que 110 mil personas lo ovacionaron en el Estadio Olímpico de Berlín, era reconocido y aclamado cuando paseaba por la calle, le pedían autógrafos. Además, se le permitió hospedarse en los mismos hoteles que los blancos siendo que en Estados Unidos los afroamericanos no gozaban de esos derechos durante la época.

En 1976 recibió la Medalla Presidencial de la Libertad de los Estados Unidos y en 1984 le pusieron su nombre a una calle en Berlín.

Murió el 31 de marzo de 1980 a consecuencia de un cáncer de pulmón y fue enterrado en el cementerio Oak Woods en Chicago. George Bush le otorgó de manera póstuma la Medalla de Oro del Congreso en 1990.

Blog Recomendado: Modelos

jueves, 26 de abril de 2012

Increibles Miguel Hidalgo y Costilla

Increibles Miguel Hidalgo y Costilla , Padre de la patria, insurgente y sacerdote mexicano



Nació el 8 de mayo de 1753 en la hacienda de San Diego de Corralejo, Pénjamo, Guanajuato. Fue el segundo hijo de Cristóbal Hidalgo y Costilla y de Ana María de Gallaga. Cursó estudios en el Colegio de San Nicolás, donde llegó a ser rector, en la ciudad de Valladolid (actual Morelia). En el año 1778 fue ordenado sacerdote y en 1803 se hace cargo de la parroquia de Dolores, en Guanajuato. Se preocupó en mejorar las condiciones de sus feligreses, casi todos indígenas, enseñándoles a cultivar viñedos, la cría de abejas y a dirigir pequeñas industrias de loza y ladrillos. En 1809 se unió a una sociedad secreta formada en Valladolid cuyo fin era reunir un congreso, para gobernar la Nueva España en nombre del rey Fernando VII, preso de Napoleón y, en su caso, obtener la independencia del país. Descubiertos los conjurados, la insurrección se trasladó a Querétaro donde se reunió con Ignacio Allende. El 16 de septiembre de 1810, llevando un estandarte con la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de México, lanzó el llamado grito de Dolores que inició la revuelta y, acompañado de Allende, consiguió reunir un ejército formado por más de 40.000 mexicanos. Tomaron Guanajuato y Guadalajara, pero no consiguieron llegar a la ciudad de México. El día 11 de enero de 1811 fue derrotado cerca de Guadalajara por un contingente de soldados realistas. Escapó hacia Aguascalientes y Zacatecas, pero fue capturado y condenado a muerte. Su cabeza, junto con la de Allende y otros insurgentes se exhibió, como castigo, en la alhóndiga de Granaditas de Guanajuato. Tras el establecimiento de la República Mexicana, en 1824, se le reconoció como primer insurgente y padre de la patria. El estado de Hidalgo lleva su nombre y la ciudad de Dolores pasó a llamarse Dolores Hidalgo en su honor. El 16 de septiembre, día en que proclamó su rebelión, se celebra en México el Día de la Independencia.

Su último día ha sido descrito así: 'Vuelto a su prisión, le sirvieron un desayuno de chocolate, y habiéndole tomado, suplicó que en vez de agua se le sirviese un vaso de leche, que apuró con extraordinaria muestra de apetecería y gustaría. Un momento después se le dio aviso de que era llegada la hora de marchar al suplicio; lo oyó sin alteración, se puso en pie y manifestó estar pronto a marchar. Salió, en efecto, del odioso cubo en donde estaba, y habiendo avanzado quince o veinte pasos de él, se paró por un momento, porque el oficial de la guardia le había preguntado si alguna cosa se le ofrecía que disponer por último; a esto contestó que sí, que quería que le trajesen unos dulces que había dejado en sus almohadas: los trajeron en efecto, y habiéndoles distribuido entre los mismos soldados que debían hacerle fuego y marchaban a su espalda, los alentó y confortó con su perdón y sus más dulces palabras para que cumpliesen con su oficio; y como sabía muy bien que se había mandado que no disparasen sobre su cabeza, y temía padecer mucho, porque aún era la hora del crepúsculo y no se veían claramente los objetos, concluyó diciendo: 'La mano derecha que pondré sobre mi pecho, será, hijos míos, el blanco seguro a que habéis de dirigiros".
Blog Recomendado: FotosModelosBrasileras